Para mí tener un problema es no haberlo hecho bien. Sino ¿cómo surgen? Pero no me arrepiento, es más, a veces tener un problema nos hace darnos cuenta de muchas cosas, de lo que puede ocurrir si no lo intentamos, si nos equivocamos, si mentimos o por el contramos decimos la verdad. Hay problemas que agobian, que no dejan vivir, que pueden hacer mucho daño o que simplemente son una tontería. La mayoría de los casos son idioteces pero los cargamos de tanta importancia que parecen ser algo imposible de solucionar. Aunque haya veces que no sepamos por donde cogerlos y nos parezcan un mundo, en realidad no son más que un par de palabras dichas sin pensar. Por eso yo no suelo darles tanta importancia, porque sé que a la mañana siguiente su valor será el mínimo y asi día tras día hasta caer en el olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario